El libelo de la «HAMBRUNA» en Gaza

La palabra hambruna tiene una gran carga emocional, asociada a sufrimiento masivo y descomposición social. En los últimos meses, medios, activistas e incluso agencias internacionales han empleado este término para acusar a Israel de provocar deliberadamente una hambruna en Gaza. La repetición constante de esta idea ha hecho que apenas se cuestione, pese a basarse en pruebas débiles o distorsionadas.

Sin embargo, la situación es más compleja: Gaza atraviesa serias dificultades, pero no cumple los criterios internacionales para hablar de «hambruna». Presentar la realidad de ese modo no es una simple confusión, sino una acusación deliberada que actualiza viejos prejuicios antisemitas y busca demonizar a Israel y al pueblo judío.

Publicamos hoy este folleto creado por We Believe In Israel, Stop The Hate UK y The Shield of David donde se exponen de una forma sencilla y clara los datos reales sobre la seguridad alimentaria en Gaza, el funcionamiento de la ayuda humanitaria y la manipulación que ejerce Hamás sobre esos recursos. Asimismo, analiza cómo parte de la prensa y de los movimientos activistas difunden imágenes e historias tergiversadas para alimentar una narrativa de odio.

El objetivo central es claro: recuperar la verdad frente a la manipulación y evitar que las preocupaciones legítimas por la población civil se conviertan en armas propagandísticas contra Israel.

La palabra hambruna evoca horror inmediato: imágenes de niños esqueléticos, inanición y colapso social. Es precisamente esta carga emocional la que se ha explotado para vilipendiar a Israel. La supuesta hambruna en Gaza no es una verdad humanitaria, sino un arma de propaganda, una versión moderna del libelo de sangre medieval, diseñada para presentar al Estado judío como un opresor cruel.
Gaza sufre, sí, pero no una hambruna provocada por Israel. Cada día, Israel facilita la entrada de cientos de camiones de ayuda con alimentos, medicamentos y suministros esenciales, incluso bajo el fuego de cohetes. El verdadero artífice de la crisis humanitaria de Gaza es Hamás, que desvía la ayuda, acapara recursos y utiliza a su propio pueblo como peones.
Sin embargo, gran parte de la prensa occidental prefiere una narrativa más simple y tóxica. Imágenes emotivas, incluso de niños que padecen enfermedades terminales no relacionadas con el hambre, se utilizan erróneamente para sugerir una hambruna deliberada. Esta mentira erosiona la verdad y alimenta el antisemitismo al difuminar la línea entre Israel y el pueblo judío. Mientras tanto, la atención mundial se desvía del 7 de octubre y de los rehenes israelíes que Hamás aún mantiene en su poder. Este folleto busca restaurar la claridad, rechazar las falsedades y recordarnos que la verdad y la justicia no pueden construirse sobre la base de la propaganda.
Catherine Perez-Shakdam – Executive Director We Believe In Israel

Asociación Asturiana de Amigos de Israel
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